viernes, 16 de febrero de 2007

El destino final de la tierra y de la luna



¿Qué sucederá con nuestro planeta y con nuestro satélite natural dentro de miles de millones de años?

Lee Anne Willson de la Universidad del Estado de Iowa ha estado estudiando el posible final de la luna, nuestro satélite natural y también de nuestro planeta; aquí está un pequeño resumen de su investigación el cual he extraído del portal http://www.astroguia.org/

La luna comenzó su existencia hace unos 4500 millones de años a través de una colisión monumental entre un planeta del tamaño de Marte y nuestra entonces “joven tierra” según la teoría generalmente aceptada entre la comunidad científica; este impacto lanzó escombros del choque a la atmósfera en una órbita alrededor de nuestro planeta y con el pasar del tiempo este torbellino se condensó en la luna que todos conocemos.

Actualmente la luna se está alejando de nuestro planeta a razón de unos 4 cm. por año, la distancia que la separa de nuestro planeta es de unos 385000 Km. y durante los últimos miles de millones de años la gravedad lunar ha estado elevando las mareas de nuestros océanos al mismo tiempo que la rotación de nuestra tierra se esta enlenteciendo.

Si esto se mantiene sin cambios la luna continuaría su alejamiento hasta que un día dentro de miles de millones de años le tomará unos 47 días completar su órbita alrededor de nuestro planeta, eso causará que nuestro mundo y nuestro satélite natural enfrenten permanentemente el mismo hemisferio el uno con el otro ya que la tierra también habrá disminuido su velocidad de rotación hasta que el día de ese entonces dure 47 días actuales.

¿Cuál será el destino final de la luna y la tierra?

El sol actualmente ha consumido ya la mitad de su combustible (la mitad de su hidrógeno) en su consumo total de este elemento conocida como secuencia principal, es decir que a nuestro sol le quedan mas o menos unos cinco mil millones de años más antes que las cosas empiecen a ponerse realmente calientes para nuestro sistema tierra – luna es decir; cuando nuestro sol empiece a convertirse en una gigante roja, cosa que les sucede a todas las estrellas cuando ya han terminado su consumo estable de hidrógeno.

Cuando eso ocurra; la fase de gigante roja de nuestro sol hará que el mismo se infle hasta que su atmósfera extendida envuelvan a la tierra y a la luna las cuales comenzarán a ser afectadas por el arrastre de gas ya que el espacio a través del cual orbitan contendrá más moléculas.

La fuga de la luna en ese entonces se verá obstaculizada por la gran influencia de la fase de gigante roja de nuestro sol y eso hará muy probablemente que nuestra luna termine su existencia tal y como empezó; convertida en un anillo de escombros orbitando alrededor de la tierra. Tanto la densidad como la temperatura que alcance nuestra gigante roja de ese tiempo, hará que su atmósfera tremendamente caliente arrastre a la tierra y a la luna desequilibrando la órbita lunar y haciendo que la misma se acerque cada vez más a la tierra para finalmente alcanzar una distancia de apenas 18470 Km. Con nuestro planeta, distancia conocida como “límite de Roche”

Al alcanzar este límite de Roche significa que la luna habrá alcanzado un punto en el cual la gravedad que la mantiene unida en una sola pieza sea menor que las fuerzas de marea que actúan sobre ella ocasionando que ésta se desintegre formando un espectacular anillo alrededor de la tierra de unos 37000 Km. de diámetro (un anillo similar a los de saturno) sobre la línea ecuatorial; estos anillos tendrán un periodo de duración muy corto puesto que la influencia de la gravedad de nuestro planeta hará que estos escombros lunares caigan sobre el mismo, primero los más pequeños y finalmente los más grandes; para el momento en que nuestro planeta alcance la fotosfera solar , la mayoría de partículas del anillo habrá desaparecido.

Si la fotosfera solar alcanza nuestro planeta entonces el mismo experimentará el mismo arrastre y caerá en espiral hacia el sol siendo finalmente incinerado.

Sin embargo si el sol en su etapa de gigante roja expulsa una cantidad suficiente de materia antes que nuestro planeta sea evaporado; nuestro mundo “se salvará” y durante millones de años emprenderá una vigilia solitaria hasta que el sol se convierta en una enana blanca (una especia de cadáver estelar) el cual lentamente se obscurecerá hasta ser una enana negra, un proceso que dura miles de millones de años.

Otra posibilidad que nuestro planeta no termine engullido por la gigante roja es que ésta pierda un 20% de su masa antes de alcanzar nuestra frontera, si eso ocurre tanto la tierra como la luna evitarán ser incineradas y permanecerán una junto a la otra por toda la eternidad.

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